El nuevo reto de las empresas los Millennials

En la actualidad las organizaciones presentan un nuevo reto y constituye el proceso de adaptación y mantenimiento de las nuevas generaciones a los esquemas tradicionales que rigieron por varias décadas el funcionamiento de las mismas. Estructuras laborales rígidas, altas tasas de rotación de personal y las carreras de largo plazo menos frecuentes, son las consecuencias de la no adaptación de aquellas empresas que no han entendido la dinámica de los cambios demandados en el entorno.

Sin embargo, existen otras organizaciones que han dado giros enormes con el fin de adaptarse al ingreso de la nueva generación de relevo los millennials, quienes han revolucionado la percepción del mundo y han propiciados cambios significativos, tal y como lo han hecho las empresas productoras y comercializadoras de semillas de marihuana feminizadas.

De acuerdo a distintas estadísticas a nivel mundial, los millennials representan una cuarta parte de la población pero cuentan con estudios superiores o títulos universitarios. Dado el tamaño que representan y las oportunidades que pueden brindar en el seno de las organizaciones, estas últimas están realizando un profundo análisis de su comportamiento con el fin de encontrar nuevos esquemas y modelos de negocio que les permitan seguir generando ingresos y rentabilidad a las grandes corporaciones.

La preocupación más importante de esta generación es la equilibrar su vida personal y profesional, ya que de acuerdo a estudios de opinión los jóvenes se sienten limitados por la rigidez de los horarios y los protocolos que se desarrolla en las empresas, por lo tanto el nuevo reto es adecuar los espacios organizacionales al estilo y exigencia de las nuevas generaciones, así como estos (los millennials) también tendrán que prepararse lo suficiente para estar a la altura de las exigencias de las corporaciones.

Ahora el éxito de cualquier organización radica en las estrategias que estás puedan desarrollar para atraer, entender, pulir y desarrollar al talento humano que requieren para poder darle un giro al negocio y adaptarse a las exigencias que impone el entorno donde operan, para de esta manera superar sus niveles de productividad y poder posicionarse en el mercado.

En base a lo anterior, las compañías deben ofertar nuevos sistemas de trabajo lo más flexible posible que permita mantener en el tiempo a los nuevos miembros del equipo de trabajo orientados a una participación directa con las nuevas ideas, tareas y proyectos que les motiven a un desarrollo profesional.

Por lo tanto, las organizaciones están desarrollando procesos de captación de nuevos empleados cuyas capacidades se orienten a retar el status quo, que puedan cuestionar la manera de mejorar los procesos, que compartan visiones, que sean creativos y analíticos y sobre todo que demuestren e inspiren pasión por lo que hacen. Es entonces labor de los líderes de las organizaciones destinar los recursos y el tiempo necesario para el desarrollo de programas de formación para los nuevos talentos por medio de la enseñanza directa y experiencias que los ayuden a crecer. De esta manera, se logrará trabajar de la mano para innovar y crecer de forma recíproca en numerosos aspectos. El compromiso y la responsabilidad serán los valores claves que permitirán mirar hacia adelante con una visión compartida del futuro que se desea.